ANA, SANTA
 (26 de Julio)

HISTORIA Y LEYENDA: Dado que no aparece información sobre ella en los Evangelios canónicos, y que su vida va unida a la de su marido, San Joaquín, se relatará ésta historia como un todo.

San Joaquín y Santa Ana son los padres de la Virgen María. Todo lo que se conoce de ellos, incluso sus nombres, procede de literatura apócrifa: el Protoevangelio de Santiago y el Evangelio o Tradiciones de Matías. En Oriente el Protoevangelium gozaba de gran autoridad, algunas porciones se leían en las fiestas de la Virgen María; en Occidente, sin embargo, fue rechazado por los Padres de la Iglesia. En el siglo XIII, partes del Protoevangelium de Santiago fueron incorporadas por Jacobus de Vorágine en su "Leyenda Dorada", y, desde entonces, la historia de Santa Ana se propagó por Occidente hasta convertirse en una de las santas más populares de la Iglesia latina.

Los escritos llamados "apócrifos" no fueron aceptados por la Iglesia como parte del canon de las Sagradas Escrituras porque contienen muchos datos que no son, aparentemente, fiables. El Protoevangelium nos ofrece la siguiente historia: En Nazaret vivían Joaquín y Ana, una pareja rica y piadosa que no tenía hijos. Cuando en una fiesta Joaquín se presentó para ofrecer un sacrificio en el Templo, fue rechazado con  el pretexto de que hombres sin descendencia no eran dignos de ser admitidos. Joaquín, cargado de pena, no volvió a su casa sino que se fue a las montañas a presentarse ante Dios en soledad. También Ana, habiendo conocido la razón de la prolongada ausencia de su esposo, clamó al Señor pidiéndole que retirase de ella la maldición de la esterilidad y prometiéndole dedicar su descendencia a su servicio.

Sus oraciones fueron escuchadas; un ángel visitó a Ana y le dijo: "Ana, el Señor ha mirado tus lágrimas; concebirás y darás a luz y el fruto de tu vientre será bendecido por todo el mundo". El ángel hizo la misma promesa a Joaquín, quién volvió a donde su esposa. Ana dio a luz una hija a quien llamó Miriam (María). Esta historia se parece a la de la concepción de Samuel en las Sagradas Escrituras, cuya madre se llamaba también Ana.

Según una tradición antigua, los padres de la Virgen, siendo de Galilea, se mudaron a Jerusalén. Allí, según la misma tradición, nació y se crió María. Una iglesia, conocida en diferentes épocas como Santa María, Santa María ubi nata est, Santa María en Probatica, Santa Probatica y Santa Ana, fue construida en el siglo IV, posiblemente por Santa Elena (madre del emperador Constantino), sobre el lugar de la casa de San Joaquín y Santa Ana. Sus tumbas fueron honradas hasta el final del siglo IX, cuando los invasores musulmanes la convirtieron en una escuela. La cripta, que originalmente contenía las tumbas, fue descubierta el 18 de marzo de 1889. Muchas leyendas han sido escritas sobre las vidas de San Joaquín y Santa Ana, causando gran confusión entre los fieles. Según una de ellas, Santa Ana concibió a la Virgen sin concurso de varón, permaneciendo así virgen. Este error fue condenado por la Santa Sede en 1677 (Benedicto XIV, De Festis, II, 9).

CULTO: El culto a  Santa Ana será importante, y justifica un gran número de patronazgos; será patrona de carpinteros, ebanistas y torneros, bien por ser suegra de San José, bien por ser el tabernáculo vivo de la Virgen. Los mineros alemanes también la invocarían, ya que en el Evangelio de San Mateo aparecía la siguiente frase: “Es semejante el reino de los cielos a un tesoro escondido en el campo,…”. Ella al parir a la madre del Redentor había dado el mayor tesoro, y los mineros también extraían los tesoros de la tierra. Es la patrona de las madres de familia, y de las costureras y encajeras, ya que había enseñado a coser a la Virgen; además, se la invocará para una buena muerte, ya que ella había estado asistida por su nieto Jesús.

ICONOGRAFÍA: Suele representársela como una matrona, y vestida de verde, ya que en su vientre está la esperanza del mundo. Es muy raro que se represente sola, soliendo aparecer representada junto a su hija en escenas como el Nacimiento de María, la Educación de María -enseñándola a coser, normalmente- o la Presentación de María en el Templo.

 

ANDRÉS APÓSTOL, SAN (30 de Noviembre)

HISTORIA Y LEYENDA: Es el hermano mayor de San Pedro, y era también pescador en Galilea. Fue el primero en seguir a Cristo, y una vez muerto este, se fue a evangelizar la actual Rusia. Mientras estaba allí un ángel se le apareció y dijo: “Ve hacia Mateo”; se dirigió guiado milagrosamente hacia Etiopía, donde el evangelista había sido cegado y hecho prisionero. Las puertas de la cárcel se abrieron ante él, se arrodilló ante San Mateo, y los ojos de éste se curaron.

Fue encarcelado en Macedonia por el gobernador Quirino, bajo la acusación de incitar la construcción de templos y propagar una falsa fe; fue arrojado a las fieras, que lo respetaron. Un tigre saltó a las tribunas y mató a un hijo del gobernador. Cuando visitó el Peloponeso, fue encerrado por el procónsul Egeas, que lo hizo azotar con varas, y que ordenó que lo atasen en una cruz con forma de X –crux decussata-, sin clavarlo, para que la agonía fuese más larga; ésta duró dos días, y al tercero murió. Egeas fue estrangulado por dos demonios.

CULTO: Es el patrón de los pescadores de agua dulce, de los pescaderos y de los cordeleros -que surtían la cuerda para hacer las redes-; asimismo, lo invocaban las mujeres casaderas, ya que Andrés en griego (Andros) significa viril. Como curador, se invoca contra la gota, los calambres, la tortícolis, la erisipela y la disentería, que se llamaba el mal de San Andrés.

ICONOGRAFÍA: Su atributo más común es la cruz en forma de X; sus pies y manos suelen aparecer atados con cuerdas. De manera menos frecuente, puede aparecer una gran red de pescador.

 

AGUSTÍN DE HIPONA, SAN (28 DE AGOSTO)

HISTORIA Y LEYENDA: Es uno de los cuatro grandes doctores de la Iglesia Latina, y nació en 354 en Tagaste, cerca de Hipona, en el norte de África. Tuvo una juventud turbulenta, y una conversión tardía, y, gracias a las instrucciones de San Ambrosio, esta se efectuó en Milán en 387 -contaba, pues, con 34 años-. En 395 fue consagrado obispo de Hipona, donde falleció en 430, tras haber escrito la Ciudad de Dios. El episodio más conocido de la vida de San Agustín es la aparición ante él de un ángel o de un Niño Jesús cuando estaba meditando sobre la Santísima Trinidad en una playa frente al mar. El niño intentaba vaciar el mar con una concha: la empresa era tan imposible como intentar explicar el misterio de la Santísima Trinidad.

CULTO: Por sus escritos ha sido escogido patrón de los teólogos y de los impresores, y, a pesar de no haber sido un santo curador, en los países de habla alemana se ha relacionado Agustín con Auge (ojo), por lo que se le concede el poder de curar enfermedades oculares. Por ser un santo africano, también se lo invoca contra las plagas de langosta.

ICONOGRAFÍA: Habitualmente se lo representa como obispo, con mitra y báculo, aunque en ocasiones será como un simple monje con hábito negro y cinturón de cuero. Suele llevar un corazón inflamado, en la mano o en el pecho, con dos o tres flechas -ya que en el IV Libro de sus Confesiones dice “Habías herido mi corazón con la flecha de tu amor”. A partir del siglo XV puede aparecer acompañado de un niño que intenta vaciar el mar con una concha o con una cuchara.

 

ANSELMO DE AOSTA O DE CANTERBURY, SAN (21 DE ABRIL)

HISTORIA Y LEYENDA: Teólogo de la orden de San Benito, nació en Aosta en 1034; su episcopado fue sumamente conflictivo, y constantemente estuvo en lucha con los reyes ingleses, defendiendo los derechos de la Santa Sede. Se exilió en 1097, aunque volvió a Inglaterra en 1100, muriendo finalmente en 1109. Es especialmente conocido por las numerosas obras escritas por él, donde formula la prueba ontológica de la existencia de Dios y defiende a capa y espada la Inmaculada Concepción. Es, junto con San Bernardo, uno de los “capellanes de Nuestra Señora”.

ICONOGRAFÍA: Su iconografía es muy pobre; suele representárselo como obispo, con báculo y mitra, y un libro en sus manos. Puede haber un grupo de herejes derribados bajo sus pies.

 

ANTONIO DE PADUA, SAN (13 DE JUNIO)

HISTORIA Y LEYENDA: A pesar de ser conocido como de Padua, únicamente pasó allí los dos últimos años de su vida. En realidad había nacido en Lisboa en 1195; en 1230, participó en el traslado de los restos de San Francisco de Asís, y en 1231 murió en Padua, a la edad de 36 años. Uno de los episodios de su vida más curiosos se corresponde a la Predicación a los peces; un día, en Rimini, intentaba convertir a un grupo de herejes que hacía oídos sordos a su discurso. Dio media vuelta, se dirigió al mar, y comenzó a predicar a los peces, que salieron a miles y se colocaron según su tamaño para escuchar lo que el santo quería decir. Sin embargo, será su escena más conocida el momento en que la Virgen entrega al Niño Jesús al santo. En cuanto a los milagros, será un santo muy prolífico, llamándosele en Italia Il Taumaturgo, y en España, El Milagrero: el milagro de la mula, en que el animal se arrodilla ante la hostia, el niño recién nacido que le habló a su padre, el milagro de la pierna cortada que vuelve a pegarse… Fue canonizado sólo un año después de su muerte, en 1232.

CULTO: Se lo invoca para el salvamento de los náufragos y de los prisioneros, aunque será especialmente reclamada su intercesión para encontrar objetos perdidos.

ICONOGRAFÍA: Se representa con hábito franciscano ceñido a la cintura con un cíngulo; en ocasiones tendrá llamas saliendo de su mano, aunque es por confusión con su homónimo San Antonio Abad, y se sustituirán por un corazón inflamado. Portará una rama de lis, símbolo de pureza, y suele ir acompañado la mayor parte de las veces por un Niño Jesús, que puede estar de pie, sentado o sobre un libro. En algunos ejemplos aparecerá un crucifijo florido, los peces escuchando el sermón o la mula arrodillada ante la hostia.

 

BENITO DE NORCIA (O NURSIA), SAN (21 DE MARZO)

HISTORIA Y LEYENDA: Nacido hacia el año 480 en la provincia de Norcia, en Umbría, era hermano gemelo de Santa Escolástica, y ya en su infancia podemos ver ejemplos claros de su santidad, cuando a su nodriza se le cayó un tamiz. Este rompió, aunque San Benito lo cogió, tomó las dos mitades, y estas se unieron sin dejar ninguna marca. En el año 500 se retiró a una gruta llamada Sacro Speco, cerca del Lago de Subiaco, para llevar vida de ermitaño. Será aquí donde lo acometió Satán, que rompió la campanilla que utilizaba para obtener alimento; como no pudo matarlo de hambre, intentó hacerlo caer en el pecado de la carne mandando a su retiro a una mujer que consiguió tentarlo. Sin embargo, San Benito rodó desnudo entre las zarzas espinosas que rodeaban su gruta, y así, mediante las llagas de su carne, expulsó el pecado. Sería elegido abad del monasterio de Vicovaro, pero su rigor, propio de eremita, pronto atrajo los odios de los monjes, que envenenaron su comida y bebida; cuando hizo la señal de la cruz sobre el vaso, éste estalló en mil pedazos, mientras un cuervo se llevaba el pan envenenado en su pico. Además, salvó al monje Plácido de morir ahogado cuando envió a San Mauro a salvarlo, y le concedió el don de caminar sobre las aguas. En el 528 fundó el monasterio de Montecassino, sobre una antigua acrópolis que había venerado a Júpiter. Allí escribió su Regla. Cuando murió, su alma ascendió al cielo como un chorro de luz.

CULTO: Se lo invoca contra el veneno, aunque también se recurre a su intercesión para conseguir una buena muerte.

ICONOGRAFÍA: Se lo presenta ya imberbe, ya barbudo, y vestido con la casulla negra propia de mundo benedictino. Sus atributos habituales son un tamiz partido, varas con las que había corregido a un monje, una copa de la que escapa una serpiente venenosa y un cuervo que lleva un pan en el pico.

 

BERNARDO TOLOMEO DE SIENA, SAN (21 DE AGOSTO)

HISTORIA Y LEYENDA: San Bernardo era un monje benedictino nacido en Siena en 1272 y muerto en 1348; fundo el Monasterio de Monte Oliveto Maggiore, casa matriz de la orden de los olivetanos, una de las ramas de la orden de San Benito.

ICONOGRAFÍA: Suele ir vestido con la túnica blanca propia de su orden, y portando en su mano una rama de olivo. Sus armas, al igual que las de los benedictinos de Montecassino, son una pirámide de tres picos rematada en una cruz, aunque, en alusión al monte Oliveto, se le suelen añadir unas ramas de olivo.

 

CATALINA DE ALEJANDRÍA, SANTA (25 DE NOVIEMBRE)

HISTORIA Y LEYENDA: Nacida en Alejandría, era de alto linaje, tal vez incluso hija de un rey, ya que se representa en algunas ocasiones con la corona de martirio en la cabeza. Un ermitaño la convirtió mostrándole a Jesús como único novio digno de su cuna, belleza y precoz sabiduría. De ahí nació la leyenda de los Desposorios místicos; la tradición asegura que Santa Catalina le habría respondido al Emperador Maximiliano, que pretendía casarse con ella, que ella era novia de Cristo. Será muy conocido también el episodio del torneo filosófico; en él, la santa, acompañada por un ángel, desafió a cincuenta doctores de Alejandría, ganándoles con sus argumentos. Los sabios se convirtieron al cristianismo, aunque pagaron con sangre su derrota, ya que por esta conversión fueron condenados a morir en la hoguera. Esto será, pues, un anuncio del futuro martirio de la santa. Debía ser torturada con dos ruedas dentadas, pero fueron partidas milagrosamente por un rayo, que, además, cegó a sus verdugos. Finalmente fue decapitada con una espada, pero de la herida, en vez de sangrar, comenzó a manar leche.

CULTO: Como novia de Cristo, será la patrona de las jóvenes casaderas; por su torneo filosófico, será patrona también de la universidades. Por su martirio en la rueda, será patrona de carreteros, molineros, torneros, alfareros y afiladores. Las hilanderas también están bajo su patronazgo, ya que hilan con la rueda, así como también los barberos, ya que las ruedas estaban llenas de láminas afiladas, como navajas de afeitar. Se relacionará también con las nodrizas, a pesar de ser virgen, ya que de su cabeza no brotó sangre sino leche.

ICONOGRAFÍA: Suele presentarse como princesa real, con la corona sobre su cabeza, pisando al emperador Maximiliano. Llevará la rueda dentada, aunque también el anillo de los desposorios místicos, la espada de la decapitación y la palma de martirio.

 

DOMINGO DE GUZMÁN, SANTO (8 DE AGOSTO)

HISTORIA Y LEYENDA: Nació en Caleruega (Burgos) a finales de 1171. Su padre, Félix de Guzmán, era un noble acompañante del Rey, y su madre era la Beata Juana de Aza de quien Santo Domingo recibió su educación primera.  Cuando tenía seis años fue entregado a un tío suyo, arcipreste, para su educación literaria, y a los catorce años fue enviado al Estudio General de Palencia, el primero y más famoso de toda esa parte de España, y en el que estudiaban artes liberales, es decir, todas las ciencias humanas y teología. Al cumplir la edad canónica de veinticinco años, fue ordenado sacerdote. Funda diversos centros de apostolado en todo el sur de Francia, pero reconociendo que para combatir las herejías era necesaria una buena formación teológica, busca un buen Doctor en teología que diera clase todos los días, pues consideraba que, para ser buenos predicadores, primero debían ser buenos maestros. Más tarde, uno de sus discípulos en la orden sería la mayor lumbrera que haya tenido la iglesia universal: Santo Tomás de Aquino. Su convento se encontraba en Prouille, junto a una capilla dedicada a la Santísima Virgen, y fue en esta capilla en donde Domingo le suplicó lo ayudara. La Madre de Dios, en persona, le enseñó a Santo Domingo de Guzmán a rezar el rosario en el año 1208. La Virgen se le apareció en la capilla. En su mano sostenía un rosario y le enseñó a Domingo a recitarlo. Dijo que lo predicara por todo el mundo, prometiéndole que muchos pecadores se convertirían y obtendrían abundantes gracias. Domingo salió de allí lleno de celo, con el rosario en la mano. El 21 de enero de 1217, el Papa Honorio III aprobó definitivamente la obra de Domingo, la Orden de los predicadores o Dominicos. En 1220 la herejía de los cataros y albigenses se había extendido por Italia. El Papa Honorio III determina una gran misión, pero en vez de poner al frente de ella algún Cardenal, encomendó la dirección a Santo Domingo, que se entregó a la Misión. Murió el 6 de agosto de 1221 y fue canonizado por Gregorio IX en 1234.

CULTO: Sus patronazgos son escasos, y sólo se tiene noticias de que, en ocasiones, se lo invoca contra el granizo.

ICONOGRAFÍA: La iconografía típica de Santo Domingo nos lo muestra vestido con el hábito bicolor de su orden: túnica blanca y manto negro, colores simbólicos de la pureza y la austeridad. Su ancha tonsura está rodeada por una corona de pelo. Casi siempre lleva una barba en collar, aunque en algunas ocasiones se lo representa imberbe. Suele llevar el tallo de lirio, atributo que comparte con San Francisco de Asís y con San Antonio de Padua: es símbolo de castidad, o más bien, alude a su veneración por la Virgen Inmaculada. Su identificación más característica sería un perro manchado -blanco y negro- que su madre vio en sueños antes de su nacimiento; este perro aparece a sus pies, y lleva una antorcha encendida en las fauces (portans ore faculam). Ese perro del Señor (Domini canis) es al mismo tiempo que el atributo individual de Santo Domingo, el emblema de todos los dominicos: "El predicador es el perro del Señor encargado de ladrar contra los malhechores, es decir, los demonios que rondan a las almas". Santo Domingo recibió más tarde el rosario -hacia finales de la Edad Media-, que se considera obtuvo de manos de la Virgen. Otros atributos serían un libro abierto o cerrado, unas ramas que salen del pecho de Santo Domingo sobre las cuales se alinean los dominicos ilustres, en media figura. Destacará, además, la estrella roja, que brilla sobre su frente o encima de su cabeza.

 

ELENA, SANTA (18 DE AGOSTO)

HISTORIA: Madre del primer emperador cristiano, Constantino, a ella se le atribuye haber encontrado las tres cruces del Gólgota, así como los clavos con los que habían crucificado a Cristo. Además, durante su vida potenció la construcción de varios templos cristianos. Murió en 329.

CULTO: Patrona de los Caballeros del Santo Sepulcro, también lo era de los fabricantes y vendedores de clavos. Como ella encontró la Vera Cruz, se la invoca ante los objetos perdidos, y como esta cruz es milagrosa –de hecho, una de las reliquias más santas de la cristiandad- y tiene la capacidad de expulsar al Demonio, se la invoca contra las enfermedades que tradicionalmente se vinculan con él: el cáncer y la epilepsia.

ICONOGRAFÍA: Suele llevar una corona y un manto imperial, aunque sus atributos más característicos suelen ser los instrumentos de la Pasión: la cruz, la corona de espinas y los clavos. En muchas ocasiones aparece representada junto a su hijo Constantino.

 

ESCOLÁSTICA, SANTA (10 DE FEBRERO)

HISTORIA: Nacida hacia 480 y muerta en 547, era la hermana gemela de San Benito; en su lecho de muerte, y ante la negativa de su hermano a quedarse, hizo que estallase una terrible tormenta que lo retuvo. San Benito vio el alma de su hermana elevarse a los cielos en forma de paloma.

CULTO: Al igual que a Santa Bárbara, se la invoca en caso de tormentas, denominándosele Domina tonitruum (Señora del Trueno), aunque también se la invocará para hacer llover.

ICONOGRAFÍA: Suele representarse como una abadesa benedictina, con una paloma sobre su cabeza, en su mano o posada sobre un libro abierto con la Regla Benedictina; es menos frecuente que sostenga un lirio o un corazón inflamado.

 

FELIPE NERI, SAN (26 DE MAYO)

HISTORIA Y LEYENDA: Nació en Florencia en 1515, y de los intermedios musicales que creó en el Oratorio de Roma nacerá el oratorio como género musical. En el transcurso de una de sus enfermedades, se le apareció la Virgen con el Niño, acompañados por una corte de ángeles; muere en Roma en 1595, donde era conocido como Felipe el Bueno. Fue canonizado en 1622.

CULTO: Se lo invoca contra el reumatismo.

ICONOGRAFÍA: Aparece con el hábito oratoriano, con un rosario en la mano; podría aparecer un ángel  que presenta un libro abierto en el que se puede leer: Dilatasti cor meum. Son atributos suyos también una mitra y un capelo cardenalicio a sus pies; en ocasiones se lo representará en éxtasis, y con visiones, sobre todo, de la Virgen.

 

FRANCISCO DE ASÍS, SAN (4 DE OCTUBRE)

HISTORIA Y LEYENDA: Nace en 1182 en Asís, y al igual que San Agustín pasará una juventud un tanto disipada, aunque se convirtió y renunció a la fortuna paterna para tomar místico desposorio con la “Dama Pobreza a quien, como la Muerte, nadie abre la puerta con placer”. Fundó una orden mendicante, llamada los Hermanos Menores, aprobada en Roma por Inocencio III; a la orden de los franciscanos se suman la orden de las clarisas, fundada por Santa Clara de Asís para la mujeres, y la tercera orden, reservada a los laicos.

En 1224, el día de la Exaltación de la Cruz tuvo la visión de un crucifijo aéreo sobre el cual estaba clavado Cristo bajo la apariencia de un serafín de seis alas. De las heridas de Cristo surgirían unos rayos que, una vez que tocaron la carne del santo, se convirtieron en estigmas. Vivió dos años más, convertido en una reliquia viviente; su vida fue muy comparada con la de Cristo y es uno de los santos más importantes de la cristiandad.

CULTO: La importancia de San Francisco va más allá de algún patronazgo concreto: en los Juicios Finales, es casi siempre un franciscano quien marcha en cabeza de los bienaventurados. Es la orden religiosa con mayor número de discípulos, y baste decir que la ciudad norteamericana de San Francisco lleva este nombre por él, ya que fue fundada en 1776 por franciscanos españoles asentados en México.

ICONOGRAFÍA: Llevará siempre el sayal de la orden ajustado a la cintura con un cordón de tres nudos, nudos que representan las tres virtudes franciscanas: pobreza, castidad y obediencia. Suele llevar un crucifijo en la mano, aunque su atributo por excelencia serán los cinco estigmas, en manos, pies y costado. Siempre estarán bien visibles, y la del costado será visible por una hendidura ovalada en el sayal. La fisonomía es confusa, ya que tanto aparece imberbe -como lo representa Giotto- o barbado.

 

FRANCISCO JAVIER, SAN (3 DE DICIEMBRE)

HISTORIA Y LEYENDA: Es, después de San Ignacio de Loyola, el mayor santo de la orden de los jesuitas; nacido en el castillo de Javier, en Navarra, debió ser su nombre en origen Francisco de Javier, aunque se asimilado todo junto. En 1540 fue como misionero a La India, y moriría en 1552 en la costa de China, en una choza de ramas, mientras abrazaba el crucifijo que le había regalado San Ignacio. Fue un santo muy milagrero: se le atribuye la resurrección de un muerto en La India, aunque la historia más popular es la de un crucifijo que hundió en el mar en medio de una gran tormenta. La fuerza de las olas se lo arrancó de las manos, quedándose el santo muy apesadumbrado; cuando desembarcó, y mientras caminaba por la orilla del mar, un enorme cangrejo emergió de las aguas y dejó el crucifijo a sus pies.

CULTO: Es patrón de los jesuitas, de los misioneros y de los marinos que navegan en el Lejano Oriente. Se lo invoca contra las tempestades y la peste.

ICONOGRAFÍA: Suele apretar un crucifijo contra su corazón o mostrar un corazón inflamado. Puede representarse con un cangrejo a sus pies, o en una choza.

 

GERTRUDIS LA MAGNA, SANTA (16 DE NOVIEMBRE)

HISTORIA Y LEYENDA: Santa Gertrudis, es una cisterciense mística nacida en 1256. Canonizada en 1677, su culto se extendió mucho en España, siendo la patrona de Tarragona.

ICONOGRAFÍA: Se la representa como abadesa de la orden del Cister, con el báculo vuelto hacia dentro; suele llevar un corazón inflamado habitado por el Niño Jesús. Encima de su cabeza pueden aparecer dos ángeles, coronándola.

 

GREGORIO MAGNO, SAN (3 DE SEPTIEMBRE)

HISTORIA Y LEYENDA: Nacido en Roma hacia 540, era hijo de Santa Silvia; muerta ésta dejó su vida mundana, y transformó el castillo familiar en el monte Coelius en un monasterio benedictino, del cual llegó a ser abad. Elegido papa contra su voluntad en 590, muere en 604. Sus publicaciones serán muy abundantes, destacando sus Diálogos. San Gregorio será uno de los cuatro Padres o Doctores de la Iglesia Occidental, junto con San Ambrosio de Milán, San Agustín de Hipona y San Jerónimo; los de la Iglesia Oriental serían San Atanasio, San Basilio, San Gregorio Nacianceno y San Juan Crisóstomo, a los que a veces se une San Cirilo de Alejandría.

CULTO: Será patrón de los sabios por su erudición, y de los músicos por su relación con el canto gregoriano; se invoca contra la peste y la gota, así como por su poder de aliviar el pesar de las almas del Purgatorio.

ICONOGRAFÍA: A pesar de ser un hombre corpulento, como el mismo afirma en una de sus epístolas, no se lo representará así, sino esbelto, imberbe, y con las vestimentas típicas de un papa; llevaría, pues, la tiara y la cruz pontificia de tres travesaños.

 

IGNACIO DE LOYOLA, SAN (31 DE JULIO)

HISTORIA Y LEYENDA: Nace en 1491 en el castillo de Loyola, en Guipúzcoa. Se llama en realidad Iñigo, aunque cambiará su nombre en Roma, en 1537; de su vocación primera, la de militar, le quedará una marca imborrable en la combativa orden religiosa que fundaría más tarde. De hecho, una herida que recibió en su vida militar lo confinó en un hospital, donde leyó la Vida de Jesús; en Cataluña, poco después, escribió sus Ejercicios Espirituales -cuya primera edición impresa data de 1548-. Llegó a Jerusalén en 1523, y de vuelta a España, completó sus estudios en las Universidades de Alcalá de Henares y Salamanca. En 1628 partiría a París, donde pronunciaría sus votos, conocidos como el Voto de Montmartre; en 1540, el papa aprobaría la regla de la nueva orden fundada por él, llamada Compañía de Jesús. Durante los dieciséis años que le quedaban de vida, San Ignacio contribuyó activamente al éxito de la Contrarreforma; murió en 1556, y fue enterrado en Roma, en la magnífica iglesia que lleva su nombre. Fue beatificado en 1609 y canonizado en 1622.

CULTO: Se lo invocaba para la curación de los poseídos, contra la fiebre y contra los lobos -en un juego de palabras con su apellido, López-.

ICONOGRAFÍA: Suele representárselo con la frente calva, nariz fugitiva y barba mal rasurada, a raíz de la máscara funeraria de cera que se realizó tras su muerte. Lleva el hábito negro de los jesuitas, y un corazón inflamado, con las siglas de la Compañía de Jesús, -IHS-, la divisa de la orden AMDGAd Majorem Dei Gloriam- e incluso el Libro de su regla. Puede aparecer escribiendo sus Ejercicios Espirituales, pisoteando la herejía luterana o en éxtasis.

 

ILDEFONSO DE TOLEDO, SAN (23 DE ENERO)

HISTORIA Y LEYENDA: Nació en 606, y falleció  61 años después, en 667. Fue un gran devoto de la Virgen, y en su libro De Illibata Virginitate Sanctae Mariae se convirtió en el campeón de la Santísima Virgen contra los heréticos y los judíos. Su devoción fue recompensada, y tras tres días de ayuno para celebrar la fiesta de la Asunción, vio a la Virgen descender sobre él y sentarse en su trono episcopal. Se acercó a ella, y María, para agradecerle su devoción, le entregó una magnífica casulla bordada y le dijo: “Tú eres mi capellán”, aunque otras versiones dicen que la frase fue: “Acércate y acepta de mi mano este presente que he cogido del tesoro de mi hijo”.

ICONOGRAFÍA: Su principal atributo es una casulla que le entrega la Virgen.

 

JOAQUÍN, SAN (26 DE JULIO, AL IGUAL QUE SU MUJER, SANTA ANA)

HISTORIA Y LEYENDA: Para esta, nos remitimos a Santa Ana.

ATRIBUTOS: Suele representarse en compañía de su hija, y las pocas veces que aparece solo, lo hará con una cesta con dos palomas, la ofrenda ritual del templo.

 

JOSÉ, SAN (19 DE MARZO)

HISTORIA Y LEYENDA: San José sería el esposo de la Virgen y el padre nutricio de Jesús; apenas aparece nombrado en los Evangelios canónicos, pero si en los apócrifos Protoevangelium de Santiago y la Historia de José el Carpintero, que, a base de copiar detalles pintorescos del Antiguo Testamento, llenaron algunas lagunas. Se lo presenta como un descendiente del rey David, que a pesar de su alta cuna ejercía de carpintero; supuestamente tendría más de ochenta años cuando se casó con la Virgen, que tenía catorce. Se impuso a los otros pretendientes gracias al milagro del florecimiento de la vara, milagro que recuerda en gran medida la designación de Aarón como sumo sacerdote. La naturaleza de este matrimonio fue foco de discusiones desde la Edad Media, diciéndose que si no habían consumado el matrimonio, en realidad no lo eran. Los Padres de la Iglesia, opinarán que este matrimonio casto habría tenido una doble funcionalidad, por una parte protegía a la Virgen de la sospecha de haberse dejado seducir, teniendo un hijo de soltera, lo que hubiese supuesto su lapidación, y por otra parte engañaba al demonio, que siempre andaba a la expectativa.  Santo Tomás de Aquino no sólo promulgará la Virginidad de María, sino también la de San José, dando por falsas las voces que hablaban de una gran cantidad de hijos en su primer matrimonio. San José acompañará al Niño Jesús en su Huida a Egipto, escapando de Herodes, y a pesar de que se lo suele considerar centenario, suponemos que murió antes de la Pasiónde Cristo, ya que no se lo nombra al lado de la Virgen.

CULTO: En principio sería patrón únicamente de los carpinteros, aunque en la actualidad lo es de los obreros en general; es el patrón de los sin techo, por la dificultad que tuvo para resguardarse en Belén, y de la castidad, invocado especialmente por los religiosos. Es habitual que se lo relacione con la buena muerte, ya que se supone que él había sido asistido por su hijo Jesús; su día, el 19 de Marzo, es considerado el Día del Padre.

ICONOGRAFÍA: En la Edad Media suele representarse como un anciano de cabeza calva y barba blanca; a partir del Renacimiento se lo representará como un hombre de unos cuarenta años, todavía vigoroso; en esta época tienden a representarlo solo, portando un hacha, una sierra u otro instrumento de carpintero, o bien la vara florida. Durante la Navidad llevará una linterna, aunque, en realidad, lo más común es que aparezca como una Sagrada Familia junto a su mujer y su hijo, o bien él con el Niño Jesús.

 

JUAN BAUTISTA, SAN (24 DE JUNIO)

HISTORIA Y LEYENDA: El sobrenombre de Bautista le proviene de su ministerio; nacido, según algunos, en Judea, y según otros, en Hebrón, sus padres fueron Zacarías y Elizabeth -Isabel-, prima de la Virgen. Fue Juan el Precursor de Cristo, el que vino para preparar los caminos del Señor; por esto la Iglesia celebra su nacimiento, como celebra el de Jesús, distinguiéndolo en esto de los demás Santos. Juan el Bautista anunciará a Cristo no sólo con palabras, como los otros profetas, sino especialmente con una vida análoga a la del Salvador. Nace seis meses antes que Él; su nacimiento es vaticinado y notificado por el ángel Gabriel, como el suyo, y causa en las montañas de Judea una conmoción y regocijo semejantes a los que debían tener lugar poco después en las cercanías de Belén. A los treinta años salen ambos: uno de su retiro de Nazaret, otro de sus soledades del Jordán; pero Juan, conforme a su oficio de Precursor, sale antes que Jesús. Pronto se extiende el renombre de su virtud, y aumenta la veneración del pueblo hacia él; los judíos acuden para ser bautizados, enfervorizados por sus palabras. Mientras predica y bautiza anuncia un bautismo perfecto: "Yo bautizo en el agua y por la penitencia, y el que vendrá, en el Espíritu Santo y el fuego". Y cuando Jesús se acerca al Jordán para ser por él bautizado, Juan no se atreve a hacerlo. "¿Tú vienes a mí, cuando yo debería ser bautizado por Ti?" Mas Jesús insiste, y le bautiza entonces. Encarcelado por Herodes Antipas por haberse atrevido a reprimir y censurar su conducta y vida escandalosa, le llega la noticia de que Jesús ha empezado su ministerio público. Jesús, por su parte, en su predicación asegura a los judíos que entre todos los hombres de la tierra no hay un profeta más grande que Juan. Se ignora cuánto tiempo pasó en la cárcel. Aconteció que con motivo de una fiesta en celebración del nacimiento de Herodes, cuando el vino y los manjares y las danzas exaltaban a todos, Salomé, hija de Herodías, esposa ilegítima del rey, bailó ante Herodes. Entusiasmado éste, prometió darle cuanto pidiera, aunque fuese la mitad de su reino. Instigada por su madre, pidió Salomé la cabeza del Bautista. Herodes, no osando faltar a su palabra empeñada ante todos, ordenó fuese traída la cabeza de Juan, la cual en una bandeja fue presentada, efectivamente, a Herodías por su hija. Sus discípulos recogieron el cuerpo del Bautista y le dieron sepultura.

CULTO: Las alegres fogatas que en la noche de la vigilia de San Juan coronan las montañas y alumbran nuestras calles y plazas, no parecen sino un reflejo, que pasa a través de los siglos, del popular alborozo con que fue saludado por los vecinos de Judea el nacimiento de uno de los santos más populares de la Iglesia. San Juan Bautista era el patrón de los sastres, porque se vistió a sí mismo en el desierto; de los peleteros, a causa de la túnica de pelo de camello; de los fabricantes de cinturones, zurradores y talabarteros, porque llevaba cinturón de cuero; de los cardadores de lana, porque tenía un cordero como atributo. En memoria del festín de Herodes era venerado por los posaderos.  La prisión le valió el patronazgo de los pajareros, porque él también había sido metido en una jaula, y su decapitación la de los cuchilleros y afiladores. A causa de su prisión y decapitación era también el patrono de los prisioneros y de los condenados a muerte. Las cofradías de la Misericordia que se habían fijado como misión acompañar a los condenados al suplicio y sepultarlos, eligieron como emblema la cabeza de San Juan en una bandeja. Era también patrono de cantores y músicos, porque los nombres de las notas de la escala fueron tomadas por el monje benedictino Guido d'Arezzo de un himno en su honor: ut (luego do), re, mi, fa, sol, la son las sílabas iniciales de los versos donde se lo celebraba, y la nota si está compuesta por la S y la I de san Juan (Sancte Iohannes), invocada al final de la estrofa. A causa del bautismo en el Jordán, tradicionalmente se consideraba a San Juan protector de las fuentes. La cabeza de San Juan en una bandeja era objeto de una particular devoción por parte de los fieles que sufrían de jaqueca. En San Juan de las Viñas de Soissons, a donde los pacientes acudían en peregrinación, se lo invocaba contra las enfermedades de garganta, las anginas y los ahogos.

ICONOGRAFÍA: San Juan Bautista aparece en el arte cristiano con dos aspectos diferentes: como niño y como adulto, como compañero de juegos del Niño Jesús y como predicador ascético. Fue el Renacimiento italiano el que popularizó el tipo del niño de cabellos rizados que juega con el Niño Jesús bajo la tierna vigilancia de la Madonna. Es un tema que no tiene fundamento bíblico, pero se entiende el atractivo que debía ejercer sobre los pintores de la maternidad y de la infancia.  El San Juan adulto aparece vestido en el arte oriental con un sayo de piel de camello. En Occidente se reemplazó con una piel de oveja o de cabra que le deja los brazos, las piernas y una parte del torso desnudos. El manto rojo que lleva a veces y en la escena de la intercesión del Juicio Final alude a su martirio. En el arte bizantino está representado como un ángel con grandes alas. Esto se basa en una profecía de Malaquías: "He aquí que envío a mi mensajero para preparar mi camino, el ángel de la Alianza que deseáis". En su mano tiene una bandeja con su cabeza cortada. Con frecuencia esa bandeja es reemplazada por un cáliz donde reposa como una hostia viva el Niño Jesús desnudo. Sus atributos son muy diferentes en el arte de Occidente. El más frecuente es un cordero con un nimbo cruciforme. Con frecuencia tiene una cruz de cañas con una filacteria con la inscripción Ecce Agnus Dei. Un panal de miel alude a su alimento en el desierto. Por el índice elevado expresa, como el arcángel Gabriel, su misión de anunciador.

 

JUAN EVANGELISTA Y APÓSTOL, SAN (27 DE DICIEMBRE)

HISTORIA Y LEYENDA: San Juan Evangelista (Evangelio significa: "buenas noticias")  era natural de Galilea, por tanto, de la misma patria de San Pedro y de Santiago el Mayor, de quien era hermano, naciendo pocos años más tarde que el propio Jesucristo. Los dos hermanos, hijos de Zebedeo y Salomé, fueron llamados por Jesús "hijos del trueno", por su entusiasmo y fogosidad; pescadores ambos, como su padre, robustos y vigorosos, es decapitarlo Santiago por orden de Herodes Agripa, en el año 44, alcanzando Juan una longevidad casi centenaria. No es correcto, pues, atendidas todas estas circunstancias, representar "el más joven de los Apóstoles" con una figura afeminada y enfermiza. Pedro, Santiago y Juan formaron el grupo predilecto de Jesús. Entre las predilecciones particulares que Cristo reservó a Juan, recordemos que en la Última Cena le dejó reclinar la cabeza sobre su costado, que fue el único discípulo suyo que estuvo al pie de la cruz, que poco antes de morir en ella le dejó encomendada a su Madre... Junto con Pedro -con el cual guardó siempre la más íntima amistad- preparó por encargo de Jesús la Cena pascual y comprobó que el sepulcro estaba vacío en la misma mañana de la Resurrección. Desde Pentecostés hasta iniciados los últimos treinta años del siglo apostólico, un silencio casi absoluto rodea a San Juan. Sabemos, sí, que predicó en Samaria, que asistió al Concilio de Jerusalén el año 50 o que vivió al lado de María. Su vida fue muy recogida, tanto antes como después de la Muerte y Asunción de la Virgen, predicando siempre en ambientes muy modestos. La figura de Juan se agiganta cuando queda único sobreviviente del Colegio Apostólico, único representante del grupo íntimo de discípulos que había recibido las confidencias de Cristo. Semejantes noticias acerca del prestigio de Juan debieron de llegar al emperador Domiciano. Estamos en el bienio 94-96, que fue el tiempo en que se desplegó su persecución. San Juan sufrió en Roma la terrible prueba del aceite hirviente. La tradición señala como lugar del hecho la Puerta Latina, o mejor dicho, el espacio que ocupó más tarde dicho portazgo romano: un campo de las afueras de la Urbe, al principio de la vía que atravesaba el Lacio. El venerable anciano ha sido echado, con las manos atadas, en una gran caldera llena de aceite que hierve y chisporrotea; los verdugos atizan el fuego y le contemplan estupefactos: reza con los ojos fijos en el cielo; se lo ve intacto, sereno, el fuego le respeta. El Evangelista fue relegado, por orden imperial, a una isla. Consta históricamente que fue la de Patmos, en el mar Egeo; allí tendrá las visiones del Apocalipsis y esperará largos meses, hasta la muerte de Domiciano, para regresar a Éfeso.

La tradición nos ha transmitido un anecdotario de la última vejez del Apóstol. Entusiasta de la pureza de la fe, no se recató de manifestar su más absoluta repugnancia contra las primeras herejías que aparecieron en la Iglesia. San Juan, en cierta ocasión, fue a los baños públicos de Éfeso, y vio que estaba en ellos un hereje y salió inmediatamente afuera, diciendo: "Huyamos de aquí; no sea que vaya a hundirse el edificio por haber entrado en él tan gran adversario de la verdad". Según San Jerónimo, cuando ya apenas podía Juan ser transportado a la iglesia y levantar la voz, repetía muchas veces: "Hijos míos, amaos los unos a los otros". Unos discípulos le preguntaron: "¿Por qué, Maestro, nos dices siempre lo mismo?". Y respondió: "Porque es precepto del Señor, y si se cumple bien, con ello basta". Es el mismo San Jerónimo el que, en su libro Sobre los Escritores Eclesiásticos, intenta establecer la cronología del cuarto Evangelista y dice que vivió hasta los plenos días del Emperador Trajano (98-117) y falleciendo sesenta y ocho años después de la Pasión del Señor.

CULTO: Sus patronazgos serán muy extensos; será patrón de los teólogos y escritores,  así como de los bataneros, tintoreros y armeros por su martirio en el aceite hirviendo -por ello se lo invocará ante las quemaduras-. Por su martirio en la Puerta Latina, es patrón de los viticultores de Borgoña, gracias a un retorcido juego de palabras: los viticultores portent la tine (llevan la tina); por custodiar a la Virgen, será el patrón de vírgenes y viudas, y por la leyenda de la copa de veneno, protegerá contra éste.

ICONOGRAFÍA: La iconografía de San Juan ofrece dos tipos muy diferentes. En Occidente, por lo general se lo representa joven e imberbe: es el más joven de los doce apóstoles, el virginal (parthenios), mientras que en el arte bizantino aparece con los rasgos de un anciano de barba blanca (presbytes). Esta segunda representación se basa en el versículo de Juan, 21:22: donde Jesús dice "... Si yo quisiera que éste permaneciese hasta que yo venga...", del cual procede la creencia en la longevidad de Juan, incluso la de que escaparía de la muerte. Uno de sus atributos más constante y característico sería el águila -que le podría servir de pupitre o sostenerle el tintero, apareciendo en algunas miniaturas carolingias él mismo con cabeza de ave (aétocéphales), lo cual más adelante sería condenado como herético-. También sería un motivo muy importante la copa envenenada, de la que escapa el veneno exorcizado por una señal de la cruz, en forma de dragoncillo de una o varias cabezas; sería representado a partir del siglo XIII, aunque es infrecuente y se sustituyó por el libro. En otras ocasiones esta copa envenenada tomaría la forma de un cáliz, y sobre ella llevaría una hostia, lo cual explica la contaminación de esto con los atributos habituales de santa Bárbara. Otras escenas o elementos identificatorios sería el caldero de aceite hirviendo -que recuerda el suplicio de la Puerta latina- y la palma del Paraíso -que no sería de martirio, sino la que un ángel había llevado a la Virgen, y que ésta, en su lecho de agonía, le confió para que la llevase ante su féretro en el funeral, con el objeto de espantar a los demonios. No es un atributo constante, sino reservado a tres temas bien determinados: el Tránsito, el Enterramiento y la Asunción de la Virgen.

El águila representa a San Juan porque ésta simboliza a la vez el Bautismo, la Ascensión y el Juicio Final. A la regeneración por el bautismo alude el salmo (102,5) que afirma: "Tu juventud se renovará como la del águila", pues de acuerdo con la leyenda, el águila al envejecer se eleva hasta que el Sol le quema las alas y entonces se deja caer en una fuente en la que se sumerge tres veces y sale renovada -aquí aparece, pues, también la idea de la resurrección-. El águila que sube hasta el Sol con los ojos abiertos fue considerada como imagen de Cristo resucitado. Para relacionarla con el Juicio Final se tomó como base otra leyenda según la cual ella expone a los aguiluchos al sol y a los que no pueden soportar la luz los expulsa del nido; lo mismo hace Cristo, que reconoce como hijos legítimos a los justos y expulsa a los infiernos a los réprobos. A pesar de que en el Deuteronomio, perteneciente al Pentateuco, aparece el águila como un ave inmunda, esta se empleará para simbolizar a San Juan Evangelista por ser sus escritos tan elevados que "contemplan verdades muy altas y manifiestan claramente la divinidad del Señor".

 

LUCAS EVANGELISTA, SAN (18 DE OCTUBRE)

HISTORIA Y LEYENDA: La tradición lo hace originario de Antioquía, de Siria (en el Asia Anterior), la primera ciudad griega donde los seguidores de Jesús comenzaron a multiplicarse y a tomar el nombre de cristianos. Convertido, según parece,  por San Pablo, trabajó a su lado durante largos años. Escribió una obra inspirado por el Espíritu Santo, dividida en dos partes: Evangelio y Hechos Apostólicos. La vida de María está relatada casi exclusivamente por San Lucas, y por ello lo denominarán pintor de María; esta misma narración mariana está incluida en un todo, un gran escrito de inapreciable valor: el tercer Evangelio. Es el Evangelista que nos ha dejado las páginas más ricas en detalles sobre la Infancia de Jesús y de lo que pasaba por la mente de la Virgen y de San José. Su Evangelio ha recibido el nombre de "el evangelio de los pobres", porque Jesús es representado en compañía de los pequeños, de los enfermos, de los pobres y de los pecadores arrepentidos; "el evangelio de la oración", porque muestra Jesucristo orando en todos los grandes momentos de su vida e insistiendo continuamente en la necesidad de orar siempre y de no cansarse de orar (18,1-14); y el "evangelio de los pecadores", porque presenta a un Jesús infinitamente comprensivo con los que han sido víctimas de las pasiones humanas (7,36-50). Se cree que este evangelio fue escrito entre los años 80-85 d.C.

San Lucas escribió una vida de Jesús muy parecida y nunca contraria a las que escribieron los otros tres Evangelistas, aunque también lo hizo de una manera personal. En ella nos contó la infancia del Hijo de Dios; por ello tuvo que hablarnos forzosamente de María. No sabemos a ciencia cierta -seguramente no- si conoció a Jesús "materialmente", ni cuándo se convirtió. Hará una descripción sobre el Espíritu Santo, para él, alma de la Iglesia, y así, a los Hechos Apostólicos se ha venido en llamarlos: "Evangelios del Espíritu Santo". En el Libro de los Hechos, Lucas recopiló los acontecimientos más importantes de la vida de los apóstoles y el nacimiento de la Iglesia en un marco geográfico y temporal bien determinados. Destacó primordialmente la misión de los apóstoles para llevar la salvación a todo el mundo entonces conocido, mostrando la universalidad del mensaje de Cristo.

CULTO: San Lucas será reivindicado por lo médicos y cirujanos -ya que fue este su primer oficio-, los notarios -por su labor como escritor-, por los carniceros -por el buey- y por los encuadernadores -ya que utilizaban para su trabajo la piel de este animal-. Además, será patrón de pintores e iluminadores, por su papel de Pintor de la Virgen.

ICONOGRAFÍA: Las representaciones de San Lucas pueden clasificarse en dos sentidos: el Evangelista y el Pintor de la Virgen -San Lucas como médico apenas ha interesado a los artistas-. Como evangelista, San Lucas tiene como atributo al buey, con o sin alas. ¿De dónde procede este símbolo? Según algunos, del hecho de que el Evangelio de Lucas insista en el sacerdocio de Cristo, y el buey es el animal de sacrificio en la Antigüedad. Según otra explicación, el buey corresponde a la primera letra del alfabeto griego, aleph, que se habría aplicado a San Lucas porque éste declara que Jesús es alfa y omega, el principio y el fin. El buey suele estar acostado a los pies de San Lucas. A veces, para volverse útil, sirve de soporte a su tintero, como el águila de San Juan o el león de San Marcos.En el arte medieval, el atributo más frecuente del santo sigue siendo el buey, que simboliza la pasión de Cristo y al mismo tiempo el espíritu de sacrificio de los cristianos. El arte de la Contrarreforma, después del Concilio de Trento (1545-1563) tendió, por el contrario a sustituir este rumiante simbólico, al cual sin duda se le reprochaba tener escaso decorum, por el retrato de la Virgen. No obstante, los dos atributos no se excluyen, y a menudo se combinan, y así por ejemplo se presentaría a San Lucas flanqueado por el buey un lado y por otro por un figura de la Virgen presentada por ángeles. Cuando San Lucas es homenajeado como pintor, se lo representa en su taller, generalmente solo, mientras que como autor de uno de los Evangelios, tiene su lugar junto a los otros tres evangelistas en las pechinas de las cúpulas o en los paneles de los ambones.

 

MARCOS EVANGELISTA, SAN (25 DE ABRIL)

HISTORIA Y LEYENDA: Aunque ignoramos la fecha del nacimiento de San Marcos, sabemos que escribió su Evangelio hacia el año 60. Parece que su familia era la dueña de la casa donde Jesús celebró la Última Cena, donde estaban los apóstoles reunidos el día de Pentecostés cuando recibieron al Espíritu Santo en forma de lenguas de fuego. Marcos vio llegar en aquel Jueves Santo al Maestro del que tanto había oído hablar; escuchó las palabras de la Última Cena y, admirado, se adhirió ya desde el principio a Jesús. En su casa, junto con su madre María, que aparece en el Libro de los Hechos, es muy posible que conviviera con los discípulos amedrentados tras la crucifixión del Señor y que participara del gozo de los mismos en el día de la Resurrección. Era primo de San Bernabé y acompañó a este y a San Pablo en el primer viaje misionero que hicieron estos dos apóstoles. Pero al llegar a regiones donde había muchos guerrilleros y atracadores, donde según palabras de San Pablo: "había peligro de ladrones, peligro de asaltos en los caminos, peligro de asaltos en la soledad" (2 Cor.), Marcos se atemorizó - acordándose además de su madre, a la que había dejado sola - y se apartó de los dos misioneros y se volvió otra vez a su patria hacia el año 45. Hacia el 49, en el segundo viaje, Bernabé quiso llevar consigo otra vez a su primo Marcos, pero San Pablo se opuso, diciendo que no ofrecía garantías de perseverancia para resistir los peligros y las dificultades del viaje. Esto hizo que los dos apóstoles se separaran y se fueran cada uno por su lado a misionar, aunque después volverá a ser otra vez muy amigo de San Pablo. San Marcos llegó a ser el secretario y hombre de confianza de San Pedro. Como le escuchaba siempre sus sermones que no eran sino el recordar los hechos y las palabras de Jesús, Marcos fue aprendiéndolos muy bien. Y dicen que a pedido de los cristianos de Roma escribió lo que acerca de Jesucristo había oído predicar al apóstol. Esto es lo que se llama "Evangelio según San Marcos".

 El evangelio de San Marcos es como una repetición de lo que el Apóstol Pedro predicaba. Es el más corto de los 4 evangelios. El de San Lucas tiene 1.140 frases. El de Mateo 1.068. El de San Juan 879 y el de San Marcos solamente tiene 746 frases. Son 16 capítulos llenos de narraciones muy vivas, gráficas, salpicadas de detalles interesantes. Se propone no dejar de narrar lo que contribuya a hacer más llamativa la narración, de tal manera que parece estar hablando un testigo ocular que se ha fijado en todo y lo repite con agrado. Es el reflejo de lo que San Pedro presenció y que se le ha quedado grabado en su memoria. La leyenda afirma que San Marcos fue nombrado obispo de Alejandría en Egipto alrededor de los años 67-68, y que allá, en esa ciudad, fue martirizado por los enemigos de la religión un 25 de abril. La ciudad de Venecia lo eligió como patrono y construyó en su honor la bellísima Catedral de San Marcos.

CULTO: Es patrón de notarios y escribas, ya que fue el secretario de San Pedro; asimismo, será patrón de curtidores y zapateros por el milagro en el que le curó la mano de un zapatero remendón. También lo será de lo vidrieros, porque se cortaban la mano con mucha facilidad.

ICONOGRAFÍA: Su atributo más habitual será un león. La explicación usual que se da a este atributo es una de las primeras frases de su Evangelio: Voz de quien grita en el desierto: "Preparas el camino del Señor, enderezad sus senderos". Vox clamantis in deserto, que se asimila al rugido de león. El león de San Marcos tendrá alas -leone alato-, para diferenciarlo del león áptero de San Jerónimo; además, las alas potenciarían la simetría con el águila de San Juan y el ángel de San Mateo, prestándose, además, estas alas para llenar los ángulos del Tetramorfos. En ocasiones, este león sostiene el tintero o va inscrito en un disco que tiene en la mano -al igual que el cordero en el caso de San Juan Bautista-. A causa de la leyenda que asegura que habría sido discípulo de San Pedro, con frecuencia San Marcos forma pareja con éste.

 

MARTÍN DE TOURS, SAN (11 DE NOVIEMBRE)

HISTORIA Y LEYENDA: A pesar de ser el santo francés por excelencia no nació en Las Galias, sino en la actual Hungría; la fecha de su nacimiento es confusa, y unos la datan en 317 y otros en 326. Criado en Pavía, fue soldado durante muchos años, primero en Italia y más tarde en Las Galias. En el invierno de 337, en Amiens, vio a un vagabundo que pedía caridad a los transeúntes para paliar el frío; nadie le hacía caso, y él, sin dudarlo, cortó en dos su capa de caballero con su espada, y le dio una mitad al pobre. La noche siguiente, se le apareció Jesús en sueños, rodeado de ángeles, y le dijo: “Martín, aunque simple catecúmeno, me ha cubierto con esta vestidura”. Hacia 356, San Martín abandona el ejército, se hace bautizar, y comienza su labor como exorcista, que era el grado más humilde dentro de la jerarquía eclesiástica. Pronto se ganaría una gran fama como taumaturgo, siendo nombrado por vox populi obispo de Tours en 370; su episcopado duraría veintiséis años, y durante el mismo quiso seguir viviendo como un monje, en una sencilla celda. La caridad de San Martín sería legendaria; como había regalado, de nuevo, su túnica a un pobre, se dirigió a oficiar la misa con unos harapos miserables que pudo encontrar; según comenzó la misa, una luz dorada lo iluminó, y como sus mangas eran demasiado cortas, unos ángeles le cubrieron los brazos con joyas y mangas tejidas en oro. Uno de los milagros más conocidos de la vida de San Martín será la leyenda del pino derribado, un árbol sagrado que los paganos adoraban; sólo aceptaron talarlo si San Martín se quedaba debajo esperando su caída. Se dejó atar, aunque antes hizo la señal de la cruz, cayendo el pino hacia el lado contrario. Los milagros serían muchos, desde la curación de un leproso con un beso a la resurrección de un niño. En un viaje junto a Maximino de Tréveris, iban ambos a pie junto a un asno que llevaba los equipajes; un oso se comió al asno y San Martín lo obligó a llevar los equipajes, representando como el poder de la Fe, el poder de Dios en definitiva, era capaz de amansar a las fieras.

CULTO: San Martín será uno de los santos con mayor número de advocaciones; en el caso de Francia esto será muy evidente. Es tan importante la figura de San Martín que, en alusión a su capa -en francés, chape- que partió para el pobre, se denominaría chapelle al lugar donde esta se custodiaría. Chapelle pasó a ser el lugar donde se veneraba cualquier santo, y conservamos el mismo significado en castellano: de capa el diminutivo sería capilla. San Martín será en patrón de los soldados, sobre todo de los jinetes, ya que él lo había sido; asimismo lo será de los sastres, mendigos y de los taberneros y borrachos, ya que uno de sus milagros consistía en convertir el agua en vino. Se lo invocaría contra los cólicos infantiles y la disentería.

ICONOGRAFÍA: Puede representarse como un legionario romano, a pie o montado en un caballo, que generalmente es blanco o bien como obispo, con la mitra y el báculo. Suele aparecer en compañía del mendigo al que le da su capa, y en algunas ocasiones una oca estará junto a él, en alusión a que el día de San Martín coincide con las fechas en que las ocas hacen sus viajes migratorios; otros opinan que este ave aparecerá por una pervivencia de ritos paganos, ya que la oca era el atributo habitual del dios Marte.

 

MATEO EVANGELISTA Y APÓSTOL, SAN (21 DE SEPTIEMBRE)

HISTORIA Y LEYENDA: Mateo significa: "regalo de Dios". Se llamaba también Leví, y era hijo de Alfeo. Su oficio era el de recaudador de impuestos, un cargo muy odiado por los judíos, porque esos impuestos se recolectaban para una nación extranjera -los romanos-. Los publicanos o recaudadores de impuestos se enriquecían fácilmente, y quizás a Mateo le atraía la idea de hacerse rico prontamente, pero una vez que conoció a Jesucristo dejó ese oficio. Un día, estando él en su oficina de cobranzas, quizás pensando acerca de lo que debería hacer en el futuro, vio aparecer frente a él a Jesucristo el cual le hizo una propuesta totalmente inesperada: "Ven y sígueme". Mateo aceptó sin más la invitación de Jesús y renunciando a su empleo tan productivo, se fue con él. San Jerónimo dice que la llamada de Jesús a Mateo es una lección para que todos los pecadores del mundo sepan que, sea cual fuere la vida que han llevado hasta el momento, en cualquier día y en cualquier hora pueden dedicarse a servir a Cristo. Desde entonces Mateo va siempre al lado de Jesús. Presencia sus milagros, oye sus sermones y colabora predicando y catequizando por los pueblos y organizando las multitudes cuando siguen al profeta de Nazaret. Jesús lo nombra como uno de sus doce preferidos, a los cuales llamó apóstoles (o enviados, o embajadores) y en Pentecostés recibe el Espíritu Santo en forma de lenguas de fuego. Los judíos le dieron 39 azotes por predicar que Jesús sí había resucitado, y lo mismo hicieron con los otros apóstoles, y cuando estalló la terrible persecución contra los cristianos en Jerusalén, Mateo se fue al extranjero a evangelizar, y dicen que predicó en Etiopía y que allá murió martirizado. San Mateo en su evangelio describirá la Pasión y Muerte de Jesús, narración que termina contando su resurrección. El fin del evangelio de San Mateo es probar que Jesucristo es el Mesías o Salvador, anunciado por los profetas y por el Antiguo Testamento. Este evangelio fue escrito especialmente para los judíos que se convertían al cristianismo, y por eso fue redactado en el idioma de ellos, el arameo.

CULTO: Será el patrón de los recaudadores de impuestos, peajes, aduaneros, contables y banqueros.

ICONOGRAFÍA: El tipo iconográfico de San Mateo es triple. Puesto que se lo podría representar como publicano, como apóstol o como evangelista. De ahí que pueda tener tres series de atributos. Como publicano, lleva una bolsa, o a veces, balanzas para pesar oro, que alude a su oficio de cambista. Como apóstol, para indicar su conversión, pisotea un saco del cual han salido monedas. El instrumento de su martirio es una lanza o una alabarda. Como evangelista, tiene por símbolo un ángel, o más bien un hombre alado, porque su evangelio comienza por la genealogía de Cristo según la carne. En ocasiones, para que esta idea resulte más inteligible, muestra a sus pies un niño en una cuna. Como ha escrito el Evangelio, suele estar plasmado con la pluma en la mano; la actitud contemplativa del santo es frecuente en su iconografía, ya que se ha de plasmar la idea de inspiración divina.

 

MAURO DE GLANFEUIL, SAN (15 DE ENERO)

HISTORIA Y LEYENDA: San Mauro sería un monje benedictino nacido en Roma en torno al año 500, criado por San Benito, con quien en el 528 fundó la abadía de Montecassino. Salvó a su compañero San Plácido de morir ahogado, gracias a la intercesión de San Benito, conociendo algunos datos de él gracias a la Vita Mauri, atribuida al monje Fausto, también residente en Montecassino; se considera que viajó a Las Galias, aunque es un viaje tan poco probable como el de San Plácido a Sicilia.

CULTO: Será el patrón de los enfermos de gota, así como de los cojos; se lo invoca contra resfriados, dolores de cabeza, reuma, ronquera o calambres, ya que salvó a San Plácido de morir ahogado sin ninguna consecuencia física.

ICONOGRAFÍA: Aparecerá vestido con sayo y capucho, apoyándose en un báculo abacial cuya voluta se curva hacia el interior. Las flores de lis de su escudo, recuerdan que introdujo la orden benedictina en Francia.

 

MILLÁN DE LA COGOLLA, SAN (2 DE NOVIEMBRE)

HISTORIA Y LEYENDA: San Millán es un santo español, y su vida nos ha sido contada por San Braulio, obispo de Zaragoza; nació en 474 en Logroño, y habría muerto centenario en 574. Antes de convertirse en ermitaño, era un simple pastor que tocaba el laúd para no dormirse; después se retiraría a una montaña llamada Cogolla o Cogulla por su similitud a la cogulla de un hábito monástico. Fue un santo bastante milagrero, aunque el episodio de su vida más conocido es su lucha contra los moros, que había realizado al igual que el apóstol Santiago.

ICONOGRAFÍA: Lo más habitual es representarlo ecuestre, espada desenvainada en mano, matando moros -infieles-, de manera muy similar a como se representa a Santiago Matamoros.

 

PABLO DE TARSO, SAN (29 DE JUNIO)

HISTORIA Y LEYENDA: San Pablo era un judío helenizado, nacido en Tarso entre el año 3 y el 10 y naturalizado ciudadano romano. El día de su circuncisión recibió el nombre de Saulo (deseado), aunque después de su conversión de hizo llamar Paulus (pequeño), por su humildad y pequeña estatura. Se le llama apóstol, aunque impropiamente, ya que jamás formó parte del Colegio Apostólico ni conoció a Jesús directamente; sin embargo, pronto se lo asimiló a los discípulos, y los Padres de la Iglesia lo denominarían la boca de Cristo, el heraldo de la fe. Esto se justifica desde el punto de vista de que no sólo ha sido “llamado” por Cristo, sino que ejerció una importantísima labor evangelizadora que merece el mote de Apóstol de los Gentiles –de ahí las confusiones-. La vida de San Pablo tendrá tres etapas bien diferenciadas; la primera será la anterior a su conversión, en que sentía un profundo desprecio por los cristianos. La segunda comienza con su conversión en el camino de Damasco, culminando con su predicación en la cuenca del Mediterráneo Oriental. La tercera y última etapa se corresponde con su martirio en Roma. Serán especialmente interesantes las dos últimas etapas, y, así, San Pablo, hacia el año 35 se dirigía a Damasco y, de repente, fue cegado por un rayo. Oyó la voz de Cristo que le decía “Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?”, y así fue cegado e iluminado al mismo tiempo. Su ceguera no es una metáfora, se quedó ciego realmente, hasta que un cristiano de Damasco le curó los ojos: de ellos cayeron escamas y volvió a ver, símbolo de la fe que triunfó sobre la ceguera. A partir de entonces empezaría su vida de misionero itinerante, destacando episodios como el Licaonia, donde San Pablo y San Bernabé curan a un paralítico o los problemas que tuvo con los plateros que fundían imágenes de Artemisa en Éfeso; la predicación de otro dios verdadero, era malo para el negocio. En el año 60, regresó a Roma, donde padeció martirio al mismo tiempo que San Pedro, pero por ser ciudadano romano tuvo el privilegio de morir decapitado con un hacha o espada. San Pedro fue crucificado, como un esclavo. La decapitación de San Pablo se ejecutó al sur de Roma, y allí se edificó la iglesia de las Tres Fuentes, ya que su cabeza al caer dio tres botes en el suelo e hizo brotar tres fuentes.

CULTO: Sus patronazgos fueron muy extensos; los teólogos, los caballeros -por la leyenda de que se decapitó con una espada, y porque él, supuestamente, era caballero, cuando en realidad jamás portó ningún arma-. La espada lo hace patrón de los bruñidores, y por haberse escapado de Damasco escondido en un cesto, será patrón de los cesteros. Como se había salvado del naufragio en Malta, era patrón de las tormentas, y como había sobrevivido a la picadura de una serpiente, se lo invocaba contra los venenos.

ICONOGRAFÍA: San Pablo era un hombre con una estatura menor a la media, y parece ser que su cuerpo acumulaba bastantes imperfecciones físicas, tales como la calvicie, la nariz ganchuda, ser patizambo, legañoso… y sin embargo, los artistas tendieron a representarlo como un gigante magnífico apoyado en su espada, espada que es su símbolo más común. Suele representárselo calvo, y siempre barbado.

 

PEDRO APÓSTOL, SAN (Tiene  tres fiestas; el 29 DE JUNIO, el aniversario de su muerte, el 1 DE AGOSTO, que conmemora su salida de prisión, y el 25 DE FEBRERO, que se celebra la fiesta de la Cátedra de San Pedro)

HISTORIA Y LEYENDA: Pescador en Cafarnaúm, Galilea, él y su hermano Andrés fueron los primeros apóstoles en adherirse a la causa de Jesús. Realmente se llamaba Simón, y Pedro le fue impuesto por Jesús, ya que significaría que sería la piedra angular de la Iglesia. En vida de Jesús, seguirá sus pasos, y aparecerá en muchos episodios de la vida de éste: el Lavatorio de los pies, la Santa Cena, el Prendimiento en el Monte de los Olivos, la Negación, la Transfiguración… Una vez muerto Cristo, estará presente en el Pentecostés y en la Muerte de la Virgen; sin embargo, todos estos episodios se ignorarán un tanto a favor del apostolado y milagros de San Pedro en Jerusalén y en Roma. Es decir, que en caso de la hagiografía de este apóstol, triunfan los Hechos de los Apóstoles sobre los Evangelios. La actividad de San Pedro en Palestina después de la Ascensión de Cristo se prolongará hasta el año 44, cuando será encerrado por Herodes y liberado por un ángel. Antes habría realizado numerosos milagros, como la Resurrección de Tabita o la Curación de los enfermos con su sombra. Entre el 44 y el 67 habría ejercido su apostolado en Roma; preso en la cárcel de Mamertina por orden de Nerón, escapó con la complicidad de los carceleros, a los que había convertido. En este momento intentó huir de Roma, y cuando iba por la Vía Apia se encontró con Cristo, quien llevaba la cruz a cuestas y le dijo: “Voy a Roma para ser crucificado allí otra vez”. Pedro se sintió avergonzado por su cobardía, y dio media vuelta; fue capturado y crucificado boca abajo, ya que según los Padres de la Iglesia fue petición del propio San Pedro, que por humildad no quiso morir como su Maestro. Las reliquias del santo se conservan en la grandiosa basílica de San Pedro del Vaticano; parece ser que en un primer momento se enterraron ad catacumbas, sobre la Via Apia, hacia el 258, aunque fueron entregadas al Vaticano por Constantino en 336.

CULTO: Será un santo extremadamente popular, sobre todo en su faceta de guardián de las puertas del Paraíso. Será patrón de los pescadores y de los oficios relacionados, de los albañiles -porque su nombre significa piedra-, de los herreros -porque se liberó de las cadenas en Mamertina-, de los cosechadores y cesteros, porque se sirven de ligaduras, y de los cerrajeros, porque él llevaba las llaves del Paraíso. Como santo curador, se lo invocaba contra la fiebre y la rabia.

ICONOGRAFÍA: Se representará siempre calvo, con un único mechón de pelo sobre la frente, y con la barba rizada siempre corta. Sus atributos son muy numerosos, y puede portarlos él o unos ángeles que lo acompañan; el primero y más común será la llave. Normalmente porta una, aunque en ocasiones pude llevar una de oro y otra de plata, llaves del cielo y la tierra, con poder para abrir y cerrar. Como el poder es uno sólo, se condensa habitualmente en una única llave. Si aparecen tres, es para simbolizar el poder de San Pedro sobre cielo, tierra e infierno. Otro símbolo suyo será la barca, que alude a su oficio como pescador de almas, y que representa a la iglesia; el pez tendrá un simbolismo similar. El gallo sobre una columna simboliza su negación y posterior arrepentimiento, mientras que las cadenas recuerdan sus diferentes estancias en prisión; la cruz invertida rememora su martirio y muerte, y la cruz de triple crucero es la insignia de la dignidad episcopal.

 

PEDRO DE MEZONZO, SAN (10 DE SEPTIEMBRE)

HISTORIA Y LEYENDA: Nació en el norte de Galicia, en Curtis,  en la primera mitad del siglo X, hacia el 930. Aún niño ingresó en el monasterio de Santa María de Mezonzo y de allí, ordenado presbítero, fue al de Sobrado dos Monxes antes del año 960. En Sobrado fue abad. Más tarde, lo fue del monasterio compostelano de San Paio de Antealtares, coincidiendo con San Rosendo. En el año 995 es obispo de Compostela. En su tiempo se produce la razia de Almanzor, en la que el obispo dio ánimos a sus fieles llenos de temor, pidiendo la ayuda de María Santísima, para la que compuso la Salve Regina, librando así de la profanación las reliquias del santo Apóstol. Reconstruyó la Catedral, falleciendo en 1003.

ICONOGRAFÍA: Suele representárselo barbado, con una actitud de gran misticismo; portará el báculo, y la mitra aparece a sus pies como símbolo de la renuncia a su dignidad episcopal.

 

PLACIDO, SAN (5 DE OCTUBRE)

HISTORIA Y LEYENDA: Nació en Roma en torno a 507, y sería un monje de Montecassino, discípulo de San Benito. Estuvo a punto de morir ahogado, aunque fue salvado por San Mauro, quien fue milagrosamente enviado por San Benito. Escribió la Vita Placidii, una novela piadosa; enviado por San Benito a Mesina murió en 542 junto a su hermana Flavia, a mano de piratas paganos, que le cortaron la lengua y lo colgaron boca abajo. En la actualidad se considera que su historia se confunde con la de un santo homónimo martirizado en Sicilia, y que debemos considerarlo únicamente como un confesor.

CULTO: Será patrón de los ahogados, y de Mesina, donde se lo invocaría contra los dolores de cabeza, por confusión con el mártir siciliano.

ICONOGRAFÍA: Suele aparecer asociado a San Benito y a San Mauro.

 

ROQUE, SAN (16 DE AGOSTO)

HISTORIA Y LEYENDA: Cuenta la historia que  San Roque habría nacido por el año 1300 en la ciudad francesa de Montpellier. Quedó huérfano muy pronto y vendió toda la herencia familiar para entregar los beneficios a los pobres. Con este deseo de seguir en la pobreza a Jesús y también de enseñar la fe cristiana, inició su peregrinación a Roma. En la zona de la Toscana, Roque se hospedó en la ciudad de Acquapendente y, en el hospital, se puso a servir a todas aquellas personas que estaban infectadas de la peste, logrando curaciones admirables e inexplicables. Se cuenta  que en la ciudad italiana de Cesanea este santo curó a un cardenal, y que este lo presentó luego al Papa. Cuando se dispuso a regresar a su país, pasó por Rímini. Allí Roque predicó el evangelio y continuó curando de la peste a aquellas personas que podía. Tantas curaciones y tanto contacto con los infectados, propició que en la ciudad de Piacenza él mismo quedara contagiado y se viera obligado a retirarse en un bosque de las afueras de la ciudad. Cuando el santo se trasladó al bosque para no infectar a los vecinos de Piacenza, recibía cada día la visita de un perro que le llevaba un panecillo. El animalito lo tomaba cada día de la mesa de su amo, un hombre bien acomodado, el cuál, después de ver la escena repetidamente, decidió un día seguir a su mascota. De esta forma, penetró en el bosque donde encontró al pobre moribundo. Se lo llevó a casa, lo alimentó y le hizo las curas oportunas. Este mismo hombre, después de comprobar la sencillez del santo y de haber escuchado las palabras del evangelio que le enseñó, decidió peregrinar como él. La curación definitiva de San Roque fue gracias a un ángel que se le apareció. Cabe decir que otras versiones populares afirman que fue el mismo perro quien le curó, después de lamerle la herida de su pierna varias veces cuando el santo estaba en el bosque. Una vez curado, Roque decidió volver definitivamente a Montpellier, pero en el norte de Italia, en el pueblo Angera, a orillas del lago Maggiore, unos soldados, acusándolo de espía, lo arrestaron. Fue encerrado y moriría en prisión entre los años 1376 y 1379. Algunos cuentan que tenía 32 años de edad.

CULTO: San Roque es junto a San Sebastián el abogado por excelencia contra la peste y todo tipo de epidemias. San Antonio Abad es el patrón de los animales, aunque debido al gran trabajo que tiene en proteger a los muchos que hay en el mundo, da permiso a San Roque para que se ocupe de los perros; es por ese motivo que es el protector de todos los canes, y se le puede pedir amparo para que no sean abandonados ni maltratados. También en algunos países es el patrón de los picapedreros y marmolistas.

ICONOGRAFÍA: Es uno de los santos más fácilmente reconocibles de la iconografía cristiana. Su atuendo de peregrino podría hacer que se lo confundiera con el apóstol Santiago, pero es el único peregrino que muestra en el muslo un bubón pestilente, y además es alimentado por un perro que le lleva un pan. Con frecuencia es representado aisladamente, pero también formando pareja con otros santos protectores ante la peste, como San Adrián y San Sebastián.

 

ROSENDO, SAN (1 DE MARZO)

HISTORIA Y LEYENDA: San Rosendo nació el 26 de noviembre del 907, en el seno de una familia noble. Su adolescencia la pasó en Mondoñedo. De sus años allí dicen los biógrafos: "Juventud con peso de anciano; palabras dulces y eficaces; nada de infantilismos ni de vanidades del mundo; amigo de la soledad y de la oración; aplicado en sus estudios, modesto y grave aunque sin desabrimientos; alegre y feliz, pero sin ligerezas; de rostro agradable; de estatura mediana"... Estudió letras y ciencias, y consideró especialmente abominable la esclavitud y buscó su erradicación, lo que hizo que se ganase el afecto de todos los oprimidos y los que ansiaban libertad. Toda su vida estuvo unido a Celanova y el monasterio que allí se elevaba, y aunque llegó a ocupar un breve tiempo el cargo de obispo de Santiago, acabó muriendo en el cenobio ourensano.

ICONOGRAFÍA: Suele ser representado como benedictino, con el libro de la Regla; presenta a sus pies la mitra como símbolo de la renuncia a la dignidad episcopal, y lleva un báculo.

 

SANTIAGO APÓSTOL O SANTIAGO EL MAYOR (25 DE JULIO)

HISTORIA Y LEYENDA: Hijo del pescador galileo Zebedeo, era el hermano mayor de San Juan Evangelista. El epíteto “el mayor” viene de que fue uno de los primeros llamados, asistiendo junto con San Juan y San Pedro a la Transfiguración, o Agonía de Cristo en el Monte de los Olivos. No se sabe mucho de su historia después de la Ascensión, y se supone que fue decapitado por Herodes Agripa en el 44, por lo que, además de haber sido uno de los primeros llamados, también fue uno de los primeros en morir. De acuerdo con la tradición española, el apóstol Santiago habría viajado a España para predicar el Evangelio, desembarcó en Cartagena, y en Zaragoza se le aparecerá la Virgen en lo alto de una columna de jaspe, lo cual dio origen a la célebre basílica de la Virgen del Pilar. En Lérida debió detenerse durante la noche, por una espina clavada en el pie, que le curaron dos ángeles, y más tarde, tras su martirio y muerte, su cuerpo fue trasladado a Galicia en una barca conducida por un ángel. La primera mención a la sepultura del apóstol en Galicia, aparece en 806, en el Martirologio de Florus de Lyon, y en el 813, el anacoreta Paio verá unas luces sobre el monte, avisando en el acto al obispo de Iria Teodomiro. Éste afirma que se han encontrado los restos del Apóstol Santiago, y de sus dos discípulos Teodoro y Atanasio. Los restos del apóstol estarían dentro de un sarcófago de mármol (arca marmorica) descubierto en este monte que no era sino un antiguo cementerio romano; el nombre de este cementerio Compostum ubi ossa componuntur, dio lugar al nombre de la población en el siglo XI, aunque la etimología popular a base de juegos de palabras, la convirtió en Campus Stellae (Campo de la Estrella). Otra posibilidad es que Santiago de Compostela sea una deformación de Sanctus (Iacomus) apostolus. La primera iglesia de peregrinación ya existiría en 874, pues ese año Alfonso III de León y su esposa Jimena le llevaron como ofrenda una magnífica cruz de  oro.

CULTO: En el culto a Santiago se darán tres vertientes; se lo venerará como Apóstol, como Peregrino y como Matamoros. Como peregrino, existe el milagro de la horca. Un matrimonio joven y devoto se dirigía a Santiago en peregrinación, e hicieron noche en una posada, donde la hija del posadero se encaprichó del joven. Como éste la rechazó, escondió una copa de plata en su zurrón y lo denunció al juez; como la prueba lo señalaba claramente, fue condenado a la horca. Los padres de joven, consternados, hicieron muchos días de camino, rezándole al apóstol, para llegar junto al cadáver de joven; cuando por fin llegaron se quedaron anonadados al ver que estaba colgado pero vivo: afirmó que había sido sostenido por la Santísima Virgen y por el apóstol Santiago. Los padres fueron a visitar al juez, muy ocupado trinchando un gallo y una gallina, y le dijeron que su hijo estaba vivo; él les contestó que estaba tan vivo como el gallo y la gallina que tenía en la mesa. De repente, las aves se pusieron a cantar; el juez, estupefacto, comprobó que el joven estaba vivo, y se castigó a los verdaderos culpables: el posadero y su hija. El gallo y la gallina murieron de viejos en la iglesia donde se los guardó. La leyenda de Matamoros debemos relacionarla con las cruzadas, y popularizada por Los Caballeros de Santiago; en vísperas de la Batalla de Clavijo, en 930 -el Voto de Clavijo nos data la batalla en 844, pero ningún documento histórico apoya esta fecha-, el rey Ramiro I de Asturias vio aparecer en sueños a Santiago, quien montado en un caballo blanco derrotó  a los moros y los hizo huir. Ramiro venció en la batalla, y desde entonces el grito de guerra de las tropas españolas es ¡Santiago!

ICONOGRAFÍA: La figura de Santiago, puede representarse como Apóstol, como Peregrino o como Matamoros; como Apóstol suele llevar la cruz primacial de doble travesaño, ya que habría sido el primer arzobispo de España, y la espada con la que fue decapitado. Como Peregrino, va calzado, con un sombrero guarnecido de conchas, apoyado en un bordón, y con el zurrón y la cantimplora. Como Matamoros, la representación será ecuestre, sobre un caballo blanco, con la espada desenvainada, matando a los infieles que están bajo las patas del caballo. Suelen ser más que él, pero su simple presencia majestuosa, parece vencerlos.

 

TOMÁS DE AQUINO, SANTO (28 DE ENERO)

HISTORIA Y LEYENDA: Nacido en Aquino en 1225, en principio fue oblato en el Monasterio de Montecassino, aunque continuó sus estudios en Nápoles, donde en 1243, contra la voluntad de sus padres, ingresó en la orden de los dominicos. Murió en 1274, a los cuarenta y ocho años de edad, después de haber escrito una de las más importantes obras del cristianismo: la Summa Theologica. Sus milagros son abundantes; a su madre un ermitaño le anunció que pariría a un gran santo, dos ángeles le ciñeron un cinturón de castidad para alejarlo de la tentación de la carne, y en Brescia, un monje dominico lo vio aparecer junto a San Agustín, con el pecho adornado con un gran rubí que iluminaba a la Iglesia. Fue canonizado en 1323, y considerado por los dominicos como el quinto Padre de la Iglesia Latina.

CULTO: Es patrón de los teólogos, de los estudiantes y de los libreros, y será invocado como protector de la castidad.

ICONOGRAFÍA: A pesar de ser obeso, los artistas han tendido a estilizarlo. Sobre su túnica suele llevar el cinturón de castidad, que le colocan dos ángeles; suele ir acompañado por la paloma del Espíritu Santo, por una estrella o un pequeño sol -por la visión del monje de Brescia- que suele ir en su pecho o encima de un hombro. Es infrecuente, pero puede llevar la maqueta de una iglesia, lo que significaría que se encuentra entre dos grandes doctores de la Iglesia, el cáliz y un lirio.

 

TORIBIO DE MOGROVEJO, SAN (23 DE MARZO)

HISTORIA Y LEYENDA: Los indios peruanos lo considerarían uno de sus apóstoles; nacido en 1538 en Mogrovejo, en León, ayunaba todos los sábados en honor a la Virgen. Felipe II lo nombraría presidente del tribunal de la Inquisición en Granada. En 1581 sería nombrado arzobispo de Lima, muriendo en 1606, y enterrándose en la Catedral de esa ciudad. Fue beatificado en 1679 y canonizado en 1786.